Archivo | septiembre, 2013

Entendiendo y Obteniendo la Santidad

23 Sep

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¿Qué significa la Santidad?

La santidad significa básicamente ser apartado. Apartar significa dos cosas. En el aspecto negativo, significa estar separado del pecado. En su aspecto positivo, significa ser consagrado a Dios. Estos dos conceptos, la separación del pecado y la consagración a Dios, constituyen la santidad. Este llamado a la santidad es un compromiso para toda la vida y para todas las áreas de la vida, en la fe y la práctica, y es el deber de cada cristiano el ocuparse de ello.

La santidad no es una opción sino un mandato divino

“La voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor …Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”
(1 Tesalonicenses 4:3-4, 7).

“Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:14-16).

¿Cómo debe el cristiano buscar la santidad?

 Aquí hay seis sugerencias bíblicas breves que ayudarán al creyente:

1.Conocer la Biblia. Este es el medio principal de Dios para guiar a sus hijos a la santidad. El Espíritu Santo bendice Su Palabra. Jesús oró: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). De manera similar, el salmista escribió, “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Salmo 119:9). El creyente debe memorizarla, estudiarla y perseverar en la gracia para ponerla en práctica.

2. Asociarse con mentores en la santidad.  Pablo escribió, “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1). El hablar con otros creyentes cuya conducta santa es admirable puede ser de mucha ayuda porque, “el que anda con sabios, sabio será” (Proverbios 13:20). Este verso enseña que la asociación genera asimilación.

3. Orar por la santidad. Nadie es capaz de hacer limpio a lo impuro, excepto Dios (Job 14:4). Por lo tanto, se debe orar como David: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio” (Salmo 51:10).

4. Perseverar en la disciplina personal. Jay Adams sabiamente dice, “Los antiguos patrones pecaminosos, a medida que van siendo descubiertos, deben ser sustituidos por los nuevos patrones de la Palabra de Dios. Ese es el significado de una vida disciplinada. La disciplina requiere primero un auto-examen, luego significa la crucifixión de la vieja y pecaminosa manera de vivir (diciendo “no” diariamente), y por último, la práctica de seguir a Jesucristo en nuevas formas por la guía y la fuerza que el Espíritu Santo ofrece a través de su Palabra.”

Las palabras de Jonathan Edwards son muy alentadoras: “He resuelto nunca darme por vencido, ni en lo más mínimo aflojar mi pelea con mis corrupciones. Aunque me encuentre sin éxito.”

¿Qué sucede cuando el cristiano fracasa? El creyente reconoce que a menudo falla, pero él busca cultivar la perseverancia incluso a través de sus fracasos. El fracaso no lo hace renunciar, “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; más los impíos caerán en el mal.” (Proverbios 24:16).

5. Desarrollar una fórmula bíblica para actuar santamente. Este es un ejemplo extraído de 1 Corintios:  ¿Esto glorifica a Dios? (10:31) ¿Es esto compatible con el Señorío de Cristo? (7:23) ¿Es esto compatible con ejemplos bíblicos? (11:1) ¿Es esto legítimo y beneficioso para mí, físicamente, espiritualmente, mentalmente? (6:9-12) ¿Esto ayuda a los demás de manera positiva y a no herir a los demás innecesariamente? (10:33; 8:13) ¿Esto me trae bajo algún poder esclavizante? (6:12).

6. Guardar la Mente. Pablo dijo a los corintios que debían llevar “cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:5). La Escritura indica que nuestras “vidas de pensamiento” en última instancia determinan nuestra carácter: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él” (Proverbios 23:7). Un antiguo dicho dice así: Siembra un pensamiento y cosecharás un acto, siembra un acto y cosecharás un hábito; siembra un hábito y cosecharás un carácter. Sigue el consejo de Pablo a los Filipenses: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (4:8).

La santidad comienza con un compromiso total en nuestras mentes para que así la santidad obre hacia afuera en nuestras acciones.

Nota: Este artículo fue escrito con la ayuda de los siguientes recursos:

Santidad a través de la Disciplina de Jay Adams
La Cruz y la Salvación de Bruce Demarest
Teología Sistemática de Wayne Grudem
La Santificación de Joel Beeke

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¿Por qué Teología en Llamas?

19 Sep

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                Desde hace mucho tiempo deseaba empezar un blog para escribir sobre teología, predicación, historia de la iglesia y apologética, entre otros temas. El problema es que no podía dar con un nombre que representara lo que quería hacer. Eso, hasta que leí una cita de Martyn Lloyd Jones que dice,

“¿Qué es la predicación? Es teología en llamas. Y una teología que no tiene fuego, sostengo, es una teología defectuosa, o al menos la comprensión del hombre de la misma es defectuosa. La predicación es teología que viene a través de un hombre que está en llamas.”

               Estas palabras y la persona de Lloyd Jones representan mucho de lo que quería escribir ya que él fue una figura ejemplar en la historia reciente de la iglesia en lo que respecta a la predicación expositiva, las doctrinas de la gracia y el evangelio.

               Es mi deseo el escribir lo más bíblico y claro posible para el beneficio de la iglesia y para la gloria de Dios.

Espero que Dios me dé la gracia para cumplir con estos objetivos.

Rodrigo Avila
Septiembre 2013

Diez Memorables Citas de Martyn Lloyd Jones sobre la Predicación

14 Sep

El médico, pastor y predicador galés, Martyn Lloyd-Jones (1899 – 1981), fue una de las figuras más destacadas en el resurgimiento de la predicación expositiva en el mundo de habla inglesa. “El Doctor,” como afectuosamente le llamaban, fue uno de los instrumentos que Dios usó para volver a levantar la predicación bíblica cuando esta se encontraba en decadencia.

 Es mi oración que las siguientes diez citas que recopilé del libro de Lloyd Jones llamado, “La Predicación y los Predicadores,” en su versión original en inglés, alimenten aún más el fuego en aquellos que han sido llamados a esta noble tarea y que se conviertan en hombres apasionados por Dios, por su verdad y por su iglesia.

Un hombre que siente que es competente, y que puede hacer esto fácilmente, por lo que se apresura a predicar sin ninguna sensación de miedo o estremecimiento, o vacilación alguna, es un hombre que está proclamando que nunca ha sido “llamado” a ser un predicador. [1]

Cualquier definición verdadera de la predicación debe decir que ese hombre está allí para entregar el mensaje de Dios, un mensaje de Dios a las personas. Si prefieres el lenguaje de Pablo, él es “un embajador de Cristo.” Eso es lo que es. Él ha sido enviado, él es una persona comisionada, y él está de pie allí como vocero de Dios y de Cristo, para dirigirse a esas personas. [2]

Evita la astucia y perspicacia. La gente va a detectar esto, y van a tener la impresión de que estás más interesado en ti mismo y tu inteligencia que en la verdad de Dios y sus almas.[3]

Predicar la Palabra es la tarea principal de la Iglesia, la tarea primordial de los líderes de la Iglesia. Las  personas que estamos establecidas en esta posición de autoridad, no debemos permitir que nada nos desvíe de esto, por muy buena que sea la causa, por grande que sea la necesidad. [4]

Esto es lo que predicar (la Biblia) está destinado a hacer. Se dirige a nosotros de una manera tal que nos trae bajo juicio, y trata con nosotros de tal manera que sentimos que toda nuestra vida está involucrada, y decimos: “Nunca podré volver a vivir como lo hacía antes. Esto ha hecho algo en mí, ha hecho una diferencia en mí. Soy una persona diferente como resultado de escuchar esto.” [5]

La tarea de la predicación es el llamado más alto y más grande y más glorioso a la que alguien alguna vez pueda ser llamado. [6]

La predicación autoritativa, se produce cuando Dios da el poder que le permite [al predicador] por medio del Espíritu hacer este trabajo de una manera que lo eleva más allá de los esfuerzos e iniciativas del hombre. [7]

No se puede tratar adecuadamente con el arrepentimiento sin tratar con la doctrina del hombre, la doctrina de la caída, la doctrina del pecado y de la ira de Dios contra el pecado.” [8]

¿Qué es la predicación? Es teología en llamas. Y una teología que no tiene fuego, sostengo, es una teología defectuosa, o al menos la comprensión del hombre de la misma es defectuosa. La predicación es teología que viene a través de un hombre que está en llamas. [9]

La necesidad más urgente en la Iglesia cristiana en la actualidad es una auténtica predicación, y puesto que esta es la mayor y más urgente necesidad en la Iglesia, es también la mayor necesidad del mundo. [10]


[1] Martyn Lloyd-Jones, Preaching and Preachers, 107.

[2] Idem., 53.

[3] Idem., 209.

[4] Idem., p. 23.

[5] Idem., p. 56.

[6] Idem., 9.

[7] Idem., 305.

[8] Idem., 65.

[9] Idem., 97.

[10] Idem., 9.

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El Mensaje del Evangelio de Jesucristo

12 Sep

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DIOS

Creó y es dueño de todo.

Génesis 1:1 – En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Salmo 24:1 – De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.

Es perfectamente santo.

1 Juan 1:5 – Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

Mateo 5:48 – Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Requiere perfecta obediencia a su ley.

Santiago 2:10 – Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

EL HOMBRE

Ha quebrantado la ley de Dios.

Romanos 3:10 – No hay justo, ni aun uno.

Romanos 3:23 – Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.

Sufrirá el castigo eterno por el pecado.

Romanos 6:23 – Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

No puede salvarse por sus buenas obras.

Tito 3:5 – [Dios] nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” (Ver también Isaías 64:6; Efesios 2:8-9).

CRISTO

Vino a la tierra como Dios y como hombre, pero sin pecado.

Colosenses 2:9 – Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.

Demostró el amor de Dios al morir en la cruz para pagar el castigo por el pecado.

Romanos 5:8 – Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

2 Corintios 5:21 – Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios. (Ver también Juan 3:16; 1 Pedro 2:24.)

Resucitó de la tumba y vive hoy.

1 Corintios 15:4 – Y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.

PECADORES

Deben arrepentirse de todo lo que deshonra a Dios.

Isaías 55:7 – Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Lucas 9:23 – Y [Jesús] decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

Deben creer en Cristo como Señor y Salvador.

Romanos 10:9 – Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

Deben arrepentirse y creer en Cristo.

Hechos 17:30 – Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.

Marcos 1:15 – El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

 Nota: Este posteo esta basado en un tratado evangelistico de la iglesia Grace Community Church.