Cinco prohibiciones de Pablo en 1 Corintios, con respecto al don de lenguas, que Yiye Avila desobedeció

16 Ago

Yiye Avila fue un evangelista de origen puertorriqueño muy influente en Latinoamérica.  Lamentablemente, su influencia fue más negativa que positiva. Sus falsos milagros de sanidad, su desprecio por la teología reformada y su entendimiento no bíblico de los dones milagrosos causaron mucha confusión y malas prácticas. Esto último es evidente en su proceder con respecto al uso del don de lenguas, como lo muestra el siguiente video:

Como lo indica el título de este artículo, hubo cinco claras prohibiciones de Pablo en 1 Corintios, con respecto al don de lenguas, que Yiye Avila desobedeció abiertamente.

1. Pidió que todos “hablaran en lenguas” cuando no TODO cristiano tiene (tenía) el don para hacerlo.

“¿Acaso son todos apóstoles? ¿Acaso son todos profetas? ¿Acaso son todos maestros? ¿Acaso son todos obradores de milagros? ¿Acaso tienen todos dones de sanidad? ¿Acaso hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos?” (1 Cor. 12:29-30).

2. Permitió “hablar en lenguas” sin que se interprete.

“Si alguno habla en lenguas, que hablen dos, o a lo más tres, y por turno, y que uno interprete; PERO SI NO HAY INTÉRPRETE QUE GUARDE SILENCIO EN LA IGLESIA y que hable para sí y para Dios.” (1 Cor. 14: 27-28).

3. Consintió en que TODOS en conjunto “hablaran en lenguas.”

“Si alguno habla en lenguas, que hablen dos, o a lo más tres, y por turno, y que uno interprete…” (1 Cor 14:27).

4. Aprobó el griterío, los movimientos descontrolados y el comportamiento desordenado.

“Dios no es Dios de confusión, sino de paz… pero hágase todo decentemente y con orden.” (1 Cor. 14:33, 40).

5. Aprobó que mujeres hablaran en frente de toda la congregación.

“Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice” (1 Cor 14:34).

Nota: Es necesario señalar también que el don verdadero de lenguas fue una capacidad sobrenatural dada por Dios para hablar en un idioma humano que no había sido aprendido por el que lo hablaba (Hechos 2:1-11). El don falso de lenguas que se practica hoy en muchas iglesias pentecostales, dista mucho del verdadero don de lenguas que vemos en la Escritura. El don que se practica hoy no es más que la repetición de silabas sin sentido y sin significado.

Recomiendo el sermón de Josías Grauman titulado “El Don de Lenguas” y el artículo del ministerio Gracia Vosotros llamado también “El Don de Lenguas.”

 

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