Los Errores de T. D. Jakes

21 Nov

jakes

El siguiente artículo fue obtenido enteramente del libro “Cristianismo en Crisis: Siglo 21” de Hank Hanegraaff. Puedes comprar este libro aquí.

Mientras Jesús hablaba en la cruz no podía morir. Solamente cuando cerró su boca e inclinó su cabeza hacia su hombro pudo llegar la muerte y tomarlo, porque Él tenía tanta vida en su boca que, mientras estuviera hablando, la muerte no podía acercarse a Él.[1]

—T. D. JAKES

Cuando la conversación es sobre dinero, Theodore Dexter Jakes tiene pocos iguales. «Que alguien saque su cartera», ordena. «Sáquela ahora mismo, sáquela ahora mismo, sáquela ahora mismo, sáquela ahora mismo, téngala en su mano y sosténgala. Aleluya. Su cartera, su chequera, Dios dijo: Yo sanaré su dinero».[2]

La pregunta es: ¿cómo? Respuesta: Sólo saque su cartera. Sólo entregue su semilla. Jakes «orará por su semilla» y, dice Jakes, usted «experimentará aumento» Según Jakes: «Hay ciertas verdades que trascienden a todos los principios»,[3] y ofrendar para obtener es una de ellas: «Sería ridículo para mí orar que Dios le devolviera a usted su dinero, porque si lo único que Él fuese a hacer fuera devolvérselo, entonces usted debiera quedárselo… ¡Eso es ridículo! Si usted tuviera cien dólares, o mil dólares, y fuese a obtener mil dólares, le digo que ya está sin nada. Podría haberse guardado los mil dólares y no pasar ningún problema».[4] Esto, sin embargo, está lejos de lo que Jakes califica de «cierta verdad». Como Moisés comunicó a los hijos de Israel, damos para aprender «a temer siempre al Señor tu Dios» (Deuteronomio 14:23). Damos a fin de poder satisfacer las necesidades físicas de los menos afortunados. En última instancia, damos a fin de poder extender su reino. En breve, sugerir que es «ridículo» dar sin esperar nada, contrariamente a dar para recibir, es ridículo en sí mismo.

A pesar de recorrer toda la gama desde lo ridículo hasta lo extraño, el obispo Jakes (él es viceprelado de la Junta Ejecutiva Nacional de Obispos en Oneness Pentecostal, organización de iglesias conocida como Higher Ground Always Abounding Assembly)[5] se las ha arreglado para obtener aclamación internacional. Un artículo en el New York Times llegó hasta el extremo de situarlo en la lista como uno de los cinco posibles candidatos a suceder a Billy Graham como el «evangelista nacional» de Estados Unidos.[6] Él fue el tema de una historia de portada del Christian Research Journal en 1999 y también en 2007.[7] Y un artículo en Time lo calificó como «uno de los eruditos más prodigiosos de la religión». El artículo pasó a observar que «sus libros, comenzando con su importante volumen inspiracional, Woman, Thou Art Loosed! [Mujer, ¡eres libre!], han vendido millones de ejemplares. Su mega iglesia, Potter’s House, con 26.000 miembros en el sur de Dallas atrajo a George W. Bush y a Al Gore antes de las elecciones de 2000. Jakes es cantante nominado a los premios Grammy y tiene un acuerdo con Hallmark para una línea de tarjetas inspiracionales con el tema «Libera tu espíritu». Predica regularmente a millones de personas en los canales Black Entertainment Television y Trinity Broadcasting Network.[8]

Jakes es igualmente prolífico en proclamaciones con respecto al poder de la lengua. Dice Jakes:

«Tienen que tener cuidado con lo que dicen, porque el poder de la vida y la muerte está en su lengua».[9] Por tanto, el ciego Bartimeo fue sanado no por el poder de Cristo sino por el poder de la confesión. De hecho, según Jakes, «Jesús estaba diciendo: “Mis manos están atadas porque no puedo hacer nada más por ti que lo que tú dices”».[10] A la inversa, dice Jakes: «Si el poder de la vida y la muerte está en la lengua y uno puede tener cualquier cosa que diga, es momento que usted ¡lo declare! ¡lo diga! ¡lo confiese! ¡saque su lista!»[11] Aun el Jesús de Jakes parece sujeto al poder de la lengua:

«Mientras Jesús hablaba en la cruz no podía morir. Solamente cuando cerró su boca e inclinó su cabeza hacia su hombro pudo llegar la muerte y tomarlo, porque Él tenía tanta vida en su boca que, mientras estuviera hablando, la muerte no podía acercarse a Él».[12] En otras palabras, Jesús no dejó de hablar porque murió; murió porque dejó de hablar.

A pesar de sus convicciones con respecto al poder de las palabras, Jakes reduce las diferencias entre pentecostales trinitarios y unitarios a una mera «cuestión de semántica».[13] Esto a pesar de la creencia de los pentecostales unitarios de que, a menos que uno sea bautizado utilizando la fórmula correcta, ni siquiera es salvo. Su convicción de que hay que bautizar solamente en el nombre de Jesús no sólo los llevó a distanciarse del pentecostalismo ortodoxo, sino que también ha llevado al mayor error de que Jesús es Él mismo Padre, Hijo y Espíritu Santo; o como acostumbra a decir Jakes: un Dios en tres «manifestaciones». Además, los seguidores del unionismo menosprecian la doctrina de la Trinidad considerándola una filosofía pagana politeísta.

Ciertamente, la Trinidad ni es politeísmo pagano ni filosofía pagana. Por el contrario, tiene base bíblica. La Escritura revela claramente distinciones personales dentro de la Deidad. Por tanto, el Padre dice del Hijo: «Tu trono, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos» (Hebreos 1:8); y el Hijo dice del Padre: «Uno de mis testigos soy yo mismo, y el Padre que me envió también da testimonio de mí» (Juan 8:18). Además, el hecho mismo de que Jesús ore al Padre demuestra que Jesús no puede ser reducido meramente a una manifestación del Padre. Aunque seguidores del unitarismo frecuentemente me dicen que eso se explica por la idea de que la naturaleza humana de Jesús ora a su naturaleza divina, ese, con toda claridad, no es el caso; las naturalezas no pueden orar, solamente pueden hacerlo las personas.

Jakes de inmediato destaca que su creencia en un sólo Dios, que se manifiesta a sí mismo como Padre en la creación, como Hijo en la redención y como Espíritu Santo en la regeneración (contrariamente a ser un Dios revelado en tres personas que son eternamente distintas), no se deriva de sus asociaciones con el unitarismo sino más bien se deriva del texto de la Escritura. Por tanto, afirma:

«El apóstol Pablo mismo utilizó este término [“manifestaciones”] refiriéndose a la Deidad en 1 Timoteo 3:15 [sic], 1 Corintios 12:7 y 1 Juan 3:5-8 [sic]. Pedro también utilizó el término en 1 Pedro 1:20».[14] Este, sin embargo, es un claro caso de ofuscación. A primera vista puede sonar plausible, pero al examinarlo queda claro que Jakes ha sacado de contexto los textos en cuestión y los ha utilizado como pretextos para sus inclinaciones hacia el unitarismo. Además, ninguno de esos textos se relaciona con deshacer la naturaleza de la Deidad. Tres de los cuatro hablan de la manifestación de Cristo en forma corporal, y el cuarto (1 Corintios 12:7) habla de la manifestación del Espíritu mediante los dones espirituales.

Jakes no sólo cree que Dios se manifiesta como Padre, Hijo y Espíritu Santo, sino que también afirma que Dios «se manifiesta a sí mismo de muchas formas diferentes». Dice Jakes: «Él siguió convirtiéndose en materia… Se hizo codorniz y comenzó a volar por el aire… Se hizo agua, salió a borbotones de una roca… Se hizo árbol y endulzó el agua amarga. Quiero decir que Él siguió convirtiéndose en materia. ¡Un Dios manifestándose en muchas formas!»[15]

En resumen, Jakes, en consonancia con la mayoría de maestros de la fe, promueve una mentalidad de dar para obtener, tiene el hábito de distorsionar los claros significados de los pasajes, y considera la palabra hablada como aun más poderosa que la Palabra hecha carne. Como observamos anteriormente, él llega hasta a poner las siguientes palabras en boca del Mesías: «Mis manos están atadas porque no puedo hacer nada más por ti que lo que tú dices». Quizá su mayor error, sin embargo, es utilizar lenguaje trinitario a la vez que adjudica significados indudablemente no bíblicos a las palabras.

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[1] T. D. Jakes, Potter’s House, Trinity Broadcasting Network, 7 junio 2004.

[2] T. D. Jakes, Potter’s House, Trinity Broadcasting Network, 23 febrero 2004.

[3] T. D. Jakes, Praise the Lord: Praise-a-Thon, Trinity Broadcasting Network, 5 noviembre 2003.

[4] T. D. Jakes, Praise the Lord: Praise-a-Thon, Trinity Broadcasting Network, 12 noviembre 2001, énfasis añadido.

[5] Véase http://w ww.highergroundaaa.com/listing.htm, acceso obtenido 1 agosto 2008.

[6] Gustav Niebuhr y Laurie Goodstein, “The Preachers: A Special Report: New Wave of Evangelists Vying for National Pulpit”, The New York Times, 1 enero 1999, archivado en http://www.nytimes.com.

[7] Jerry L. Buckner, “The Man, His Ministry, and His Movement: Concerns About the Teachings of T. D. Jakes”, Christian Research Journal, vol. 22, no. 2 (1999), en http://www.equip.org; Bob Hunter, “Christianity Still in Crisis: A Word of Faith Update”, Christian Research Journal, vol. 30, no. 3 (2007), en http://www.equip.org. Véase también Elliot Miller, “T. D. Jakes Responds to the Journal”, Christian Research Journal, vol. 22, no. 3 (1999), en http://www.equip.org.

[8] David Van Biema, “Spirit Raiser”, Time, 17 septiembre 2001, en http://www.time.com/time/printout/0,8816,1000836,00.html, acceso obtenido 16 julio 2008.

[9] T. D. Jakes, The Potter’s House, Trinity Broadcasting Network, 7 junio 2004.

[10] T. D. Jakes, The Potter’s House, Trinity Broadcasting Network, 3 diciembre 2001.

[11] Ibid.

[12] T. D. Jakes, The Potter’s House, Trinity Broadcasting Network, 7 junio 2004.

[13] Véase Elliot Miller, “T. D. Jakes Responds to the Journal”, Christian Research Journal, vol. 22, no. 3 (1999), en

http://www.equip.org.

[14] T. D. Jakes, “My Views on the Godhead: Jakes Responds to Christianity Today Article, Apologetics Journal Criticizes Jakes”, christianitytoday.com, 1 febrero 2000 (http://www.christianitytoday.com/ct/2000/februaryweb-only/13.0b.html, acceso obtenido 1 agosto 2008).

[15] T. D. Jakes, The Potter’s House, Trinity Broadcasting Network, 20 junio 1999.

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